martes, 23 de abril de 2013
Que hacer con mi vida laboral.
Como cada vez que escribo, aquí va una nueva reflexión que espero a muchos les sirva como a mi me está ayudando escribirla. Ya me conoceréis muchos que esto de escribir es mi autoayuda, me sirve para desahogarme e intentar verlo desde fuera, analizarlo e intentar encontrar la mejor solución.
En esta ocasión el problema surge cuando un día no aguanto ya que mi padre me riña en la oficina.
Os pongo en antecedentes, yo desde que entre en la universidad empecé a echar una mano en la inmobiliaria de mi padre. Mientras estudiaba sólo trabajaba los veranos, finalizados mis estudios me incorporé al equipo y trabajaba todos los días. Mis funciones en la empresa eran claras, hacer de todo,aprender el máximo porque en un futuro es probable que tenga que ser yo quien lleve las riendas de la empresa. Todo suena fantástico, hasta que llega la práctica real, donde día trás día sólo hago lo que mis compañeros no quieren hacer. Cuando hay que ir a enseñar un apartamento, cuando hay que hacer fotos de un apartamento, cuando hay que ir a recoger la documentación bancos y otros organismos públicos. Al principio al ser todo nuevo, lo haces todo con ilusión, pero tras 3 años y ver que sigues haciendo lo mismo y siguen sin confiar más en tus ideas, terminas por perder las ganas de trabajar. Quien me conozca sabrá que soy un chico alegre y muy inquieto, siempre probando nuevas cosas, no me gusta la monotonía.
Pues he perdido toda ilusión, una persona que ante cualquier idea la va a criticar, y va a imponer sus ideales. Aveces en la oficina con mi compañera, le decía mira he pensado esto que te parece, ella me respondía me parece bien pero a ver lo que piensa el jefe. Llegaba el jefe y declinaba la propuesta. Día tras día, rechazaba todas las iniciativas de mejora. Lo peor de todo que no se daba cuenta que se trataba de "propuestas de mejora" que si se piensan es porque algo no va bien. Por tanto al rechazarlas, la cosa que no funciona sigue sin funcionar correctamente. Discusiones porque yo intentaba mejorar la actual situación de desorden. Él sentía amenazada su autoridad ante tantas maneras cuestionadas por mi. Cuando él siempre nos ha intentado enseñar que si queremos aprender y llegar lejos en esta vida siempre deberemos preguntarnos ¿Por qué?, con esa pregunta encontraremos el camino.
La confrontación diaria en el trabajo, ya no era relacionada con temas laborales. El Rey León se está haciendo mayor y no quiere ver como los jóvenes con nuevas ideas venimos a continuar con su reinado. Piensa que los tiempos no pasan, que aún se debe escribir en papel y lápiz,cuando todas las grandes empresas están informatizando todo. Renovarse o morir dirían muchos filósofos.
Cansado de esta lucha diaria; un día tras aguantar que me gritará el jefe por llegar a las 09:32 a la oficina, no te has lavado la cara, no te has peinado, gritarme porque la mesa de mi compañera estaba desordenada, no aguanté más y me marché.
A un hijo siempre se le va a exigir más que a nadie, porque él es parte de la empresa, no puede confundirse, debe aprenderlo todo, debe hacerlo todo perfecto y además debe controlar que todo el equipo funcione correctamente. Debe acatar ordenes, debe hacer lo que nadie quiere hacer y además controlar al resto.
¿Incoherencias? ¿Cómo va a controlar el basurero, si están realizando las rutas correctas sus compañeros, mientras él está realizando su ruta?
Un hijo debe aprender todo, debe fijarse en todo, pero ante todo es una persona. Una persona que aprende por incentivos, ilusiones. Si te los cargas a base de cortar las alas, de atacarle y desmotivarlos, lo único que logras es que cada vez trabaje menos y en vez de crecer, encoja hasta que llegue un día que desaparezca.
Ese día ha llegado, he desaparecido.
¿Y ahora que? Como cualquier español buscando trabajando. Momento difícil, nadie contrata a nadie. Un trabajador más hoy en día es un gasto muy elevado para la rentabilidad que puedes obtener gracias a él. La mayoría de las empresas están bajo mínimo, sobreviviendo. Si alguna empresa te ofrece la oportunidad, piensa que sólo eres una persona que le va a reportar unos ingresos superiores. No se van a preocupar en enseñarte a ser un profesional más competente. Van a exigirte que nada más entres seas un componente importante que le aporte un beneficio. Es triste leer esto, pero es la realidad, antes era fácil encontrar trabajo porque era fácil ganar dinero. Los empresarios estaban perdiendo oportunidades de negocio si no contrataban a más personal, expandían sus proyectos. En la actual situación de contracción económica son muy pocas empresas las que crecen.
Por tanto, ante esta situación de ser casi imposible salir fuera de casa, me tocará volver con la cola entre las piernas y seguir aguantando hasta que un día el Rey León abra los ojos y se de cuenta que llegó su hora.
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