miércoles, 2 de octubre de 2013
Cuaderno de Padigoras
Buenas a todos, voy a comenzar una serie de relatos nueva.
Muchos ya sabréis me marcho este Jueves 02 de Octubre de 2013 a Bristol.
Me voy hasta navidad y si todo sale bien volveré después en Enero, para luego volver en verano y hacer frente en mi oficina de Mercasa con energia renovadas y nuevas ideas.
Es una nueva experiencia para mi siempre había salido de España de vacaciones, pero nunca durante 2 meses seguidos. Se trata de una oportunidad que tengo de poder mejorar mi inglés, de vivir sólo pudiendo demostrar que puedo sobrevivir en este difícil mundo.
Viviré durante estos primeros 2 meses y medio en una habitación compartiendo piso, yendo todas las mañanas de Lunes a Viernes a una academia donde intentaré aprovechar al máximo cada lección. Por las tardes intentaré hacer algo de deporte, para no perder todo el fondo físico que cogí en el Gimnasio. Echaré mucho de menos a todos aquellos que sufrían a mi lado durante las clases de profe Frenne y posteriormente de Jose Luis. Como en todo en la vida, hay que hacer las cosas de corazón y disfrutando. Por eso cuando iba al gimnasio no iba a sufrir, iba a disfrutar; me encantaba sudar, hacer esfuerzo físico y reír. Siempre hay que avanzar y mejorar en lo que hacemos, pero con una sonrisa es más fácil lograrlo.
Este año en Calpe iba a jugar en un equipo de fútbol 8 con mis compañeros de las escuelas deportivas de Calpe. Era una oportunidad de volvernos a juntar una generación de futbolistas que disfrutó de este deporte durante muchos años en nuestra infancia. Espero que continúen con esta buena racha con la que han empezado la Liga, sois muy buenos y si queréis y le echáis huevos esta liga es vuestra. Espero poder unirme pronto a vosotros y disfrutar a vuestro lado. En Bristol intentaré unirme a algún equipo para estar a punto en mi vuelta.
Presi lo siento de no poder estar a tu lado durante estos dos meses, pero sabes que agradezco la confianza depositada en participar en la junta directiva del Fotoclub Ifach en Calpe. Sabes que aparte de mis locuras, estoy disfrutando mucho de todos vosotros, la verdad que sois todos muy buena gente apoyándonos en todo y siempre ofreciendo vuestra colaboración. Aunque este fuera estoy dispuesto a seguir colaborando en lo que pueda. Me llevo la cámara para poder hacer fotitos, contaros lo que voy viendo y seguir disfrutando de esta pasión. Nose si podré participar este año en la Liga,porque vaya primer temita, "vendimia" ¿de donde saco yo eso? A ver si de aquí al Jueves se me enciende la luz.
Todos os preguntaréis y ¿vas a trabajar allí? Todo suena a diversión, pero tiene su esfuerzo. Mi trabajo es mejorar mi inglés, no puedo volver sin dominarlo. Además como muchos sabéis este año empece mi andadura independiente en la inmobiliaria. Intento desarrollar mis ideas, mi forma de ver el mundo a través de esa gran empresa que es Mercasa. Me he especializado en el departamento de alquiler turístico, donde me encuentro más cómodo ofreciendo las mejores vacaciones a nuestros clientes. Para mi es una satisfacción poder ofrecer un buen producto, en un lugar inmejorable en primera linea de la playa y que me demuestren su gratitud por lo bien que se han sentido durante sus vacaciones, deseando volver a verme el año que viene. Desde Bristol voy a intentar abrir horizontes, lograr que nuestros clientes ingleses puedan conocer nuestra localidad y disfrutar de un invierno cálido en Calpe.
El motivo de esta entrada era avisar a todos mis amigos, conocidos y personas que quieran leerme, que voy a comenzar a escribir el cuaderno de Padigoras por aquí. Cada día voy a expresar mis emociones, mis sensaciones, alegrías y tristezas. Siempre he utilizado la escritura para autoayudarme, motivarme y continuar adelante. Esta vez aparte de ese motivo quiero sentirme más cerca de vosotros. Estar a miles de kilometros de vosotros no quiere decir que no este a vuestro lado. Voy a ir relatando todo para que podáis conocer como me va, y podáis consultarme todo. Será mi forma de no echaros de menos, porque en ningún momento me habré separado, seguiré a vuestro lado para lo que necesitéis.
sábado, 1 de junio de 2013
El día de la orla
Estamos con los exámenes finales, la juventud nerviosa, con ganas de terminar y disfrutar del verano pero a la vez con miedo de no estar a la altura de las circunstancias. Pues yo recuerdo otro gran momento que creo que me marcó bastante y me define muy bien.
Habiamos terminado el bachiller, y era la entrega de las orlas. Era el acto que indicaba que ya no volveríamos a pisar el instituto, el último día que veríamos a nuestros profesores y a muchos de nuestros compañeros. Todo el mundo estaba nervioso, arreglandose para estar elegante ese día tan especial. Yo tenía otros nervios distintos.
Unos días antes hablando con la tutora ella quería hacer algo distinto, algo especial en aquel día. Yo como siempre suelto lo primero que se me pasa por la cabeza. Podíamos hacer un karaoke. Mis compañeros me miraron como diciendo tu estás loco. Las compañeras les pareció una buena idea y me apoyaron, y la profesora enseguida me encomendo la tarea de organizarlo para que saliera bien.
Como siempre me había metido en otro fregado. No podía estar callado e ir como cualquier otro alumno, recoger mi orla cuando me llamaran luego tomar un canapé y charlar un poco con los profesores de lo que nos espera en la universidad, tenía que abrir la boca.
Llegó el día, y no sabía aún como saldría, tenia los microfonos, tenia el karaoke, tenía los discos y el DVD con las canciones. Le pregunto a la tutora sobre una televisión, que no podía llevarla, si podiamos coger la del aula del instituto. Son las 19h, tengo la mayoría pero falta la tele. Cuando lo pruebo no me funciona el DVD, me indican que hay pocas canciones... Rápido empiezo a pensar, ¿queréis alucinar de verdad?. Cambio de planes, hay que hacerlo todo de nuevo. Voy a mi casa, grabo un disco con un programa de karaoke para ordenador con más de 500 canciones. Le pregunto a una compañera de clase si me podía dejar el portátil, que si lo hacía me salvaba el cuello, ella enseguida accedió, en aquellos años no todo el mundo tenía portátil, pero ella muy gentilmente me salvó la vida. Estaba a punto de comenzar el acto de la entrega de la orla, yo llegaba a correprisas con el portatil, lo encendía instalaba el programa, lo probaba, ¡¡funcionaba!! Probé los microfonos con los altavoces y también sonaban correctamente. Volví a respirar, lo había logrado.
Mientras yo vivía este stress, todo el mundo estaba conversando, disfrutando de los canapes, y preparados para recoger su orla. El acto fue muy bonito, en una sala conocida por todos como la pecera, porque no tenia dos paredes de cristal y similaba eso. Fueron llamándonos uno a uno a todos los alumnos mostrando en un proyector una foto de nuestra infancia. Entre risas y comentarios graciosos fuimos todos subiendo a recoger la orla, y agradecerle a los profesores esa confianza depositada en nosotros y no dejarnos rendirnos ante un año tan complicado como es el último año de bachiller antes de hacer el selectivo.
Por fin había desconectado de mi egocentrismo y empecé a valorar el calibre de este acto. Habiamos logrado superar el año más duro de nuestra vida estudiantil, un año lleno de muchos retos, de muchas dificultades, pero pasito a paso todos se fueron consiguiendo y por fin habiamos llegado a la meta. Atrás quedaban nervios estudiando, nervios en el momento de esperar un resultado después de haber echo un control, pensar que no somos capaces de aprender más. Muchos conceptos, muchos asignaturas. ¿De que nos sirve saber esto? todos nos hemos preguntado esto alguna vez. Y todos hemos respondido, esto no me sirve para nada. Pero gracias a nuestros profesores y a su motivación por enseñarnos hemos logrado aprender y hoy en día ser personas competentes y con una gran educación.
El acto finalizó y un grupo de música calpino nos brindó un magnifico concierto que nos animó la velada. Estaba siendo un acto todo perfecto, y luego iba lo mio. ¿cómo lo vería la gente? ¿la gente participaría?¿La gente se marcharía a casa?
Yo quería darle importancia a mi acto también. Me acerqué a mi tutora y le pregunté si podíamos utilizar el proyector que habiamos utilizado durante la entrega de orlas, era perfecto para que todo el mundo viera la letra de las canciones y no solo el que cantara que estuviera cerca del portátil. La tutora me indicó que el proyector era del AMPA, que se lo preguntará a ellos. Corriendo me acerqué al presidente del AMPA que por suerte lo conocía porque era el padre de una compañera de mi clase. Se lo consulté y aceptó, nos lo iba a dejar, pero tenía que cuidarlo.
Por fin tenía todo preparado para dar el campanazo. El concierto finalizó con un gran aplauso de todos los asistentes, y el silencio se hizo en el instituto. No era un silencio incomodo, la gente estaba tertuliando pero no sabían que hacer a continuación. Era mi momento, mis compañeros me preguntaron ¿cómo va el karaoke?. Enchufé el proyector, enchufé el portatil, y todo estaba preparado.
¡Ya podéis cantar! ¿Qué canciones hay? ¿A ver? alaa esa está muy chula, pero yo sola no, no yo el primero no. Escuchaba eso y mis nervios iban en aumento, la cosa o empezaba o la gente se iba a ir. Cogí el micro, elegí una canción y al ruedo.
Elegí una canción de Los Caños, "Niña piensa en ti", la canción empezó a sonar estaba temblando, habían más de 100 personas allí en el patío del instituto todos charlando y riendo. Llega la letra y suena mi timida voz, una voz muy aguda que tiembla un poco de los nervios. La gente se calla. Ahora si estabamos en silencio, solo se me oía a mi interpretando o destrozando el tema. Apoyado sobre una columna escondiendome de la multitud. La gente se preguntaba, ¿quien canta? Fueron los 5 o 6 minutos más largos del mundo, parecía que me iba a ahogar, hacía calor, estaba sudando. La canción terminó, podía respirar ya.
Me giró a ver a la gente, y allí estaban todos mirandome, en lo que mis compañeros de clase empiezan a aplaudirme y a gritar ole tus huevos Padi. Enseguida se animaron a coger el micro, eligieron la canción y de dos en dos empezarona cantar, de tres en tres, en grupo, los profesores, padres y alumnos, todos se animaron a cantar.
Lo había logrado, el acto había sido perfecto, algo familiar y divertido que me imagino que todos guardaremos en el recuerdo, se había roto la barrrera entre profesor y alumno; todos disfrutamos de aquel magnifico día. Y yo me sentía muy satisfecho de la graduación y de nuevo de lograr mi reto personal, superando todos los contratiempos y miedos que sufrí, pienso que con buena nota.
martes, 23 de abril de 2013
Que hacer con mi vida laboral.
Como cada vez que escribo, aquí va una nueva reflexión que espero a muchos les sirva como a mi me está ayudando escribirla. Ya me conoceréis muchos que esto de escribir es mi autoayuda, me sirve para desahogarme e intentar verlo desde fuera, analizarlo e intentar encontrar la mejor solución.
En esta ocasión el problema surge cuando un día no aguanto ya que mi padre me riña en la oficina.
Os pongo en antecedentes, yo desde que entre en la universidad empecé a echar una mano en la inmobiliaria de mi padre. Mientras estudiaba sólo trabajaba los veranos, finalizados mis estudios me incorporé al equipo y trabajaba todos los días. Mis funciones en la empresa eran claras, hacer de todo,aprender el máximo porque en un futuro es probable que tenga que ser yo quien lleve las riendas de la empresa. Todo suena fantástico, hasta que llega la práctica real, donde día trás día sólo hago lo que mis compañeros no quieren hacer. Cuando hay que ir a enseñar un apartamento, cuando hay que hacer fotos de un apartamento, cuando hay que ir a recoger la documentación bancos y otros organismos públicos. Al principio al ser todo nuevo, lo haces todo con ilusión, pero tras 3 años y ver que sigues haciendo lo mismo y siguen sin confiar más en tus ideas, terminas por perder las ganas de trabajar. Quien me conozca sabrá que soy un chico alegre y muy inquieto, siempre probando nuevas cosas, no me gusta la monotonía.
Pues he perdido toda ilusión, una persona que ante cualquier idea la va a criticar, y va a imponer sus ideales. Aveces en la oficina con mi compañera, le decía mira he pensado esto que te parece, ella me respondía me parece bien pero a ver lo que piensa el jefe. Llegaba el jefe y declinaba la propuesta. Día tras día, rechazaba todas las iniciativas de mejora. Lo peor de todo que no se daba cuenta que se trataba de "propuestas de mejora" que si se piensan es porque algo no va bien. Por tanto al rechazarlas, la cosa que no funciona sigue sin funcionar correctamente. Discusiones porque yo intentaba mejorar la actual situación de desorden. Él sentía amenazada su autoridad ante tantas maneras cuestionadas por mi. Cuando él siempre nos ha intentado enseñar que si queremos aprender y llegar lejos en esta vida siempre deberemos preguntarnos ¿Por qué?, con esa pregunta encontraremos el camino.
La confrontación diaria en el trabajo, ya no era relacionada con temas laborales. El Rey León se está haciendo mayor y no quiere ver como los jóvenes con nuevas ideas venimos a continuar con su reinado. Piensa que los tiempos no pasan, que aún se debe escribir en papel y lápiz,cuando todas las grandes empresas están informatizando todo. Renovarse o morir dirían muchos filósofos.
Cansado de esta lucha diaria; un día tras aguantar que me gritará el jefe por llegar a las 09:32 a la oficina, no te has lavado la cara, no te has peinado, gritarme porque la mesa de mi compañera estaba desordenada, no aguanté más y me marché.
A un hijo siempre se le va a exigir más que a nadie, porque él es parte de la empresa, no puede confundirse, debe aprenderlo todo, debe hacerlo todo perfecto y además debe controlar que todo el equipo funcione correctamente. Debe acatar ordenes, debe hacer lo que nadie quiere hacer y además controlar al resto.
¿Incoherencias? ¿Cómo va a controlar el basurero, si están realizando las rutas correctas sus compañeros, mientras él está realizando su ruta?
Un hijo debe aprender todo, debe fijarse en todo, pero ante todo es una persona. Una persona que aprende por incentivos, ilusiones. Si te los cargas a base de cortar las alas, de atacarle y desmotivarlos, lo único que logras es que cada vez trabaje menos y en vez de crecer, encoja hasta que llegue un día que desaparezca.
Ese día ha llegado, he desaparecido.
¿Y ahora que? Como cualquier español buscando trabajando. Momento difícil, nadie contrata a nadie. Un trabajador más hoy en día es un gasto muy elevado para la rentabilidad que puedes obtener gracias a él. La mayoría de las empresas están bajo mínimo, sobreviviendo. Si alguna empresa te ofrece la oportunidad, piensa que sólo eres una persona que le va a reportar unos ingresos superiores. No se van a preocupar en enseñarte a ser un profesional más competente. Van a exigirte que nada más entres seas un componente importante que le aporte un beneficio. Es triste leer esto, pero es la realidad, antes era fácil encontrar trabajo porque era fácil ganar dinero. Los empresarios estaban perdiendo oportunidades de negocio si no contrataban a más personal, expandían sus proyectos. En la actual situación de contracción económica son muy pocas empresas las que crecen.
Por tanto, ante esta situación de ser casi imposible salir fuera de casa, me tocará volver con la cola entre las piernas y seguir aguantando hasta que un día el Rey León abra los ojos y se de cuenta que llegó su hora.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)