jueves, 26 de noviembre de 2009
Una canción con un sentido diferente.
Yo en mi rinconcito, donde nadie me ve, donde nadie sabe lo que pienso, te recuerdo. Todos sacan un significado a esta canción, pero yo le encuentro otro más importante en mi vida.
La canción es "Me arrepiento" de Alex Ubago.
A las 11:00 de la mañana me despierta el teléfono móvil, algo extraño, porque no había puesto la alarma, pensaba dormir toda la mañana. Mi madre al otro lado me comunicaba,entre lagrimas que fuera lo antes posible a Denia si quería verla.
De un salto me desperté, me puse lo primero que encontré, con tanta suerte que logré ponerlo todo en su sitio. Salí de la habitación, y le toque a mi vecina de al lado, que esa noche no iba a poder cenar con ella. Ella sabía lo que me pasaba, y aun estando poco presentable, me dio un abrazo que me reconfortó bastante.
Montado en mi coche, dirección a Denia, con la música de copiloto, iba recordando todos esos momentos. Todas esas veces que me llamabas y no me apetecía hablar contigo, porque estaba haciendo otras cosas, esas otras veces que iba a Altea, pensaba en ir a verte y luego se me olvidaba. Aquel día que me distes consuelo cuando me sentía solo, sin nadie a mi lado. Esas tardes que me apetecía escucharte al otro lado del teléfono y me contabas como te sentias, lo que sentistes en tu juventud, muchas anecdotas que compartimos, haciendo sonreir ese corazón solitario.
La música sigue sonando, todo el mundo gira a velocidad de vertigo, menos mi corazón. Mi corazón esta encogido sin saber como reaccionar, por fin rompen mis ojos a llorar. Los minutos se hacen eternos, la carretera infinita, y el acelerador de mi coche apunto de sufrir una fractura. Intento tranquilizarme, para evitar algún accidente peor, pero en ese momento me da igual todo, el mundo no me va a poder detener, la tierra esa una pelotita de plástico a la que si se cruza en mi camino le doy una patada hasta mandarla al más allá.
Entro por la puerta, nose donde está, sale mi madre a por mi. Ella intenta mantener la compostura, pero noto en sus ojos el miedo. Por fin la veo. Ahí está, acostada en la camilla, llena de cables que no se que le hacen. Tiene los ojos cerrados, me acerco despacio para no despertarla. Mi tia que se percata de mi presencia, me abraza, en un abrazo en el que siento que deberían traer otras camillas, tanto para mi tía como para mi madre. Mi tía le susurra que he llegado, y abre los ojos. Ahora es ella quien me ve. Sonríe, y por su boca salen unos sonidos casi imperceptibles. Mi tia consigue descifrar que dice "Guapo, Guapo, Guapo" y abriendo los brazos me pide que la abrace. Y me tiro sobre ella siendo consciente de que es la última vez que voy a sentir su corazón.
Fundidos en un abrazo que duro casi una hora. Durante esa hora ella estaba nerviosa, porque intentaba hablar conmigo, pero no podía, mi madre intentaba tranquilizarla, y yo mientras le decía que se callara, que era yo quien iba a hablarle. Por fin, conseguimos que se relaje, mientras yo le susurraba en el oído todo lo que se me ocurría. No quería trasmitirle lo que pensaba mi corazón en ese momento, para no entristecerla, todo eran palabras de alegría, de que pronto saldría y jugaríamos en la casa a mil cosas. Que le iba a regalar un móvil, que le iba a enseñar a manejarlo y que nos ibamos a mandar mensajitos como los adolescentes. En un gesto de enfado, me dice que me calle, que quiere dormir, a lo que yo me acuesto sobre su pecho, mientras ella cierra los ojos. Escuchaba el latir de un corazón, pero no sabía si era el suyo o era el mio.
Cuando la situación esta más tranquila, les digo a mi madre y a mi tía que me voy, y me dice mi tía que no me marche, que me quede que le había dado vida verme. Que hacía tiempo que no hablaba ni se movía, y al verme a mi parece que ha sobrevivido. Me quedo hasta la tarde noche allí a su lado, viendo como somos tan insginificantes. Un dia estamos en un sitio y al otro ya no estamos.
Recibe una visita especial, de una chica que le prestaba mucha atención en Altea. Ella vuelve a reaccionar, mi abuela parece mejorar. Pero yo ya no soporto más estar ahi sentado, viendo como pasa el tiempo, y viendo como poco a poco nada cambia.
Llego a casa y allí esta mi padre, que intenta ser psicologo, pero realmente no hay mejor psicologo que uno mismo, y yo ya me había echo a la idea, y que no valía la pena llorar, ni sufrir. Eso no es lo que ella querría.
Al día siguiente vuelve a sonar el teléfono, es mi madre, diciendo que todo acabo.
Limpiate esa lagrimilla que te cae, mi abuela no querría que llorara nadie por su culpa. Todo lo contrario mi abuela consiguio darme vida desde el inicio de mi vida. Con su forma de ser, ella consiguió cuidar a una madre y a un nieto. Cierto es que la muerte, es triste y da miedo; pero es algo que hay que asumir. Mi abuela murió sabiendo que nos hizo felices a todos, y que supo darnos lo que necesitabamos.
Hoy en día mi abuela es quien me da fuerzas para continuar cuando me siento triste, es el motivo por el cual yo quiero llegar a donde ella llegó, tener una hija o hijo como mi madre y mi tia, y tener nietos como mis primas, mi hermano y yo. Ahora soy consciente de lo me ha dejado mi abuela, una familia y una vida. Que no pienso desaprovechar y voy a disfrutar día a día, sin tener miedo a la muerte. GRACIAS ABUELA
Ahora escucha la canción, ¿ha cambiado el significado?
miércoles, 14 de octubre de 2009
Una noche que empezo al salir el sol
Nervioso en la cama estaba, con un nudo en el estomago, después de todas las emociones que había disfrutado en esa noche. Era una noche como cualquier otra, pero distinta a todas las anteriores. El cielo oscuro, plagado de estrellas que no conseguian escapar. Las farolas inmoviles iluminando la noche a aquellas personas que paseaban por las calles, sin que nadie les prestará ningún tipo de atención. El sol empezaba a asomarse avisándole a la noche que era hora de descansar.
Todo el mundo seguía su curso, la normalidad no se detenía, pero yo percibía que entre la normalidad una rafaga de ilusionismo estaba acariciando mi cuerpo.
Inmovil, sin mover ni un parpado, contemplando y admirando todo lo que me envolvía.
El día, al contrario de la noche venía alegre, olvidando la soledad en la que sesumergía el sonido de la noche. El sol cantaba a la alegría, iluminaba el silencio, y despertaba a la compañía.
Ruidos al principio, para convertirse en melodía a medida que lo escuchaba, y finalizar en un silencio que animaba mi corazón.
Mi alma empezaba a desperezarse, mientras mi cuerpo pedía clemencia. Mi mente volvía a correr, saltaba barreras que no veía y bailaba sobre el precipicio de la alegría.
Su preséncia, su roce, su aliento era el oxigeno que necesitaba para poder respirar. Para poder abrir esa puerta que nadie conocía, ese lugar que ni recordaba que existía, porque nadie se había preocupado de encontrar. Lleno de recuerdos olvidados, de alegrías tristes, de sueños reales, y de realidad soñada. Todo estaba ahí, y ella encantada disfrutaba de cada segundo, de cada detalle, de cada momento.
Toda ese viaje que sobrevoló la habitación, provocó que no sólo se aproximaran recuerdos enterrados, sino sensaciones jamás vistas ni experimentadas. Nunca pensé que a la salida del sol podía disfrutar de una noche tan especial como aquella.
GRACIAS
jueves, 23 de julio de 2009
Mi camino
domingo, 8 de marzo de 2009
Me condenaron
¡Pido ayuda! ¡No me abandonéis! Un individuo me ha condenado a muerte, pero yo se que muchos de vosotros estáis conmigo, y no queréis que muera.
Muchos de vosotros me conocéis desde hace muchos años. Y he pasado muy buenos ratos con vosotros, al igual que también he estado a vuestro lado en los peores. Pero esta persona nunca me ha llegado a conocer y me prejuzga.
Este individuo me ve el causante de las mayores pérdidas de su vida y un problema en la sociedad actual.
Os voy a contar un poco la historia y luego vosotros juzgáis, si realmente soy culpable o realmente soy inocente.
Todas las personas al tener 13 años y pasar al instituto, tienen una crisis de identidad. Dicen que son mayores pero realmente no tienen forma de demostrarlo, entonces cuando me conocen a mi se sienten más maduros.
Entre tantas nuevas sensaciones y emociones, yo les ayudo a elegir un camino. Y junto a mi conocen a mis colegas, y se sienten menos solos en esta nueva etapa de su vida. Poco a poco empieza a formarse su pandilla conmigo como mejor amigo de todos.
Al principio aun no forma parte de nuestro grupo íntegramente, continua teniendo cosas de niños, como jugar a la pelota, correr, jugar al escondite. Pero para eso estoy yo, para abrirle los ojos y mediante pinchazos quitarle de estas niñerías. Los mayores no jugamos a esas cosas, nos sentamos en un buen sofá con los colegas y unas cervezas y a ver el fútbol tranquilamente, sin cansarnos.
En nuestro grupo encuentran compañía y seguridad, olvidándose de la soledad. Juntos pasamos buenos ratos con los demás colegas, nos echamos unas risas, y comenzamos a sentirnos superiores al resto de niños. Nosotros por fin hemos madurado, entrando en una etapa donde ya no vemos el mundo como hace un año. Hemos cambiado, hemos crecido y eso es lo que gracias a mi han conseguido pensar.
Luego esta la etapa en la que los jóvenes se echan una pareja de la que dicen sentirse enamorados, y ésta les sugiere que yo soy una mala influencia en su vida. Siempre las parejas interfiriendo entre nosotros, aunque también hay muchas que ambos me conocen, y conocen a mis primos y disfrutamos todos de esta sociedad en la que vivimos.
Pues cuando alguno de mis colegas conoce a esa media naranja repipi, que se cree superior y no me acepta en su vida; al final consiguen alejarme de ellos. No se dan cuenta de lo importante que soy yo, cegándose en que ella puede darle todo lo que necesitan, y llegan a olvidarse del resto del mundo. Y se trata de un repipi el tío este que me condena de esta forma. Pero bueno contaré, que yo no fallo a mis colegas.
Porque siempre llega el día en que estos repipis se olvidan de su pareja, y ahí es cuando vienen a buscarme desconsolados, buscando auxilio. Y como no podía ser de otro modo estaba yo esperándolo con los brazos abiertos. Desde ese momento nos veíamos más a menudo.
Eso es con la gente joven, pero luego esta la gente que deja los estudios y entra en el mercado laboral. En sus ratos libres siempre estoy con ellos, y es el mejor momento del día después de tanto sufrimiento en el trabajo, descansan y se relajan junto a mi.
Cuando tienen problemas para llegar a final del mes, siempre estoy yo allí para tranquilizarles y darles la suficiente paciencia para que piensen le método para salir, siempre intentando que aunque vayan las cosas mal no se olviden de mi, porque sin mi si que se sentirían mal. Todo en la vida tiene solución, en cambio dejarme a mi lado, después de tanto tiempo juntos no es fácil y si lo hacen se arrepentirán.
Luego está el principal motivo por el que me condena este tío que he mencionado al principio. Que al hacerse mayor las personas, cerca de los 50 años enferman y mueren. Y dicen que soy yo quien les ha matado.
En el fondo debería estarle agradecido a esta gente que no me acepta, porque es la que ayuda a que haya gente partidaria de mi y gente que no. Porque es lo que tiene la sociedad, que siempre existen personas con un pensamiento y gente que tiene que ir en contra, no saben ponerse de acuerdo, en todo existe gente que le guste una cosa y otras lo opuesto. Eso me anima a pensar que nunca moriré, porque mientras conozca que hay gente que quiera destruirme, habrá gente que intente que no muera.
Bueno como veis, yo pienso que soy necesario, pero tengo que dejar de escribir aquí, porque viene el tío que quiere acabar conmigo, así que me esconderé para que él no me vea, pero que sepáis que estoy aquí cuando me necesitáis.
Buenas a todos, ya he llegado, ¿que os ha contado mi “amigo” el TABACO?
Pues sí, yo pienso que en esta vida no deberías existir, te has llevado a mucha gente con tu falsa imagen de placer que das a la gente.
Gran ignorante es aquel que piensa que fumar es cosas de mayores. Porque la madurez se adquiere con el conocimiento y la experiencia de la vida. La experiencia de la vida, te la da relacionarte con la gente, tener experiencias nuevas, y vivencias inolvidables, de las que nadie puede influirte, ni juzgarte por lo que hagas o dejes de hacer. Porque esa persona que es realmente tu amigo, no te valorara por lo que hagas o fumes, sino por como se siente él al estar contigo.
Luego si tiene razón mi “amigo” el TABACO que le tiene fobia al deporte. El alquitrán que ingerís afecta directamente a los pulmones. Por tanto, cuando intentas practicar deporte te asfixias con mayor facilidad, y rindes a un nivel inferior, al que si tuviéramos los pulmones limpios.
Lo peor no es que sólo afectamos a nuestros pulmones a la hora de fumar, sino también a la gente que esta disfrutando de nuestra compañía, absorbiendo por la nariz ese humo tan relajante. Por tanto, esta gente acaba también ensuciando su fornido pulmón, de forma menos abusiva, que el que fuma.
Las discotecas donde vamos los jóvenes a conocer a gente, a bailar, y a divertirnos es el sitio, donde más disfruta mi amigo, allí se reúne con muchos hermanos suyos, e incluso algún que otro primo. Se trata de un sitio cerrado que enseguida se llena de humo, que nosotros al respirar aspiramos, no solo lo aspiramos sino que nos afecta a los ojos provocando que necesitamos salir a la calle a despejarnos.
Bueno no quiero enrollarme, en algo que todo el mundo conocéis que hace mi amigo, porque se esta llevando una gran campaña antitabaco por el gobierno.
Solo quiero plantear tres preguntas que vosotros mismos podéis responder.
1º) ¿Qué te da mi amigo para que no quieras vivir sin él?
2º) ¿Empeoraría mucho tu vida si no conocieras a mi amigo?
Para terminar, sólo argumentar que le tengo manía porque considero que no aporta nada bueno a nuestras vidas, todo lo contrario, enturbia nuestra salud física, y nuestra salud económica y la salud de nuestros queridos. Además de no ser necesario.
Hoy la gente considera el tabaco como uno de los bienes necesarios, incluso comparándolo con necesidades como la alimentación y el descanso, que son las dos necesidades básicas para vivir. ¿De verdad lo es?
Bueno, pues en mi humilde opinión recomiendo que la gente que aún no conoce a este amigo, que no hace falta conocerlo; y para esos otros que lo conocen y les gustaría olvidarse de él y no pueden. Que la vida siempre nos pone retos, y para eso nosotros tenemos conciencia, para poder ser fuertes y no dejar que nada ni nadie nos domine.
viernes, 6 de marzo de 2009
¿Cómo te diviertes?
El Sábado enseguida se fue confeccionando para que fuera un día distinto, para que fuera un día mítico, pero en ningún momento pensé que fuera un día que jamás en la vida olvidaría.
Eran las 22:ooh de la noche, y me reunía denuevo con mis colegas de Calpe, que hacía tanto tiempo que no veía, no era sólo que no los veía, sino que hacía mucho que no coincidíamos todos, siempre faltaba alguno por distintas circunstancias. Todos juntos decidimos ir a comer a un sitio donde poder comer bien, no sólo de calidad, sino de cantidad, nos daba igual la economía entre comillas, porque como todos sabéis somos jóvenes y no podemos gastarnos 60 euros en la cena. Así que fuimos a un restaurante en Benidorm donde hacían pollos rebozados, y a nosotros nos encantaba comer allí. Nos encantaba comer pollo porque es un poco más sano que las hamburguesas, encima en una caja de esas hay muchas piezas y nos ponemos las botas, a un precio correcto, y como grandes hombres que somos nos enguarramos un montón.
Luego decidimos ir cerca de la playa de Benidorm, a un lugar escondido donde mis compañeros pudieran beber sin tener que pagar mucho dinero por cada copa y sin que la policía pudiera amonestarlos por beber bebidas alcohólicas en zonas públicas. Allí estuvimos hablando y contando anécdotas graciosas mientras ellos iban pillando el punto que necesitaban para poder desinhibirse en las discotecas de la playa.
Eran las dos y media, yo empezaba a bostezar, ya que empezaba a tener frío y a estar cansado de no hacer nada y por fin se animaron a ir a las discotecas. En la playa fuimos a una discoteca que ya conocíamos de ir otras veces, entramos y enseguida buscamos un sitio donde poder bailar, hacer el mono y reírnos un rato. Nos pusimos cerca de la barra, al lado de una columna que hay en una de las esquinas de la pista de baile. Enseguida me animé a dar mis primeros pasos de bailoteo, y al momento mis acompañantes me siguieron riéndose de los movimientos que hacíamos, porque la verdad que eran un poco ridículos, pero de esta forma conseguía romper el hielo con esos colegas que piensan que bailan peor y suelen quedarse de pie inmóviles como estatuas.
Al pasar dos o tres canciones, la calor del ambiente iba en aumento, mis colegas fueron a la barra a pedirse una copa, yo prefería quedarme allí en el sitio esperándoles. Me recliné apoyando la espalada en una columna y di un vistazo a mi alrededor. Me fijé que el local estaba a tope, había tanto chicos como chicas, solteros y solteras, parejas. La verdad que me sentía bastante cómodo en un lugar que no era mi casa. Entonces miré hacia la barra mirando a mis colegas, y me fijé que al lado había un grupillo de chicos que iban con unas pintas un poco macarras.
Si ya se, no se puede juzgar a las personas por la imagen, pero si es cierto que cada uno se viste un poco por como se siente, y a través de la ropa se trasmite el carácter de cada individuo. Estos iban con la cresta en el pelo, lleno de cadenas de oros en el cuello, con camisetas sin mangas ajustadas que hacían lucir su escultural cuerpo, junto con unos vaqueros rotos y unas botas enormes. Estos chicos no iban solos, iban con un grupito de chicas que estaban al lado de ellos, pero ellas estaban bailando más alegremente. La verdad que me sorprendió un poco, ya que ellas no eran del mismo estilo que ellos. Pero tampoco fue enorme la sorpresa, porque estos chicos suelen conseguir a todo tipo de chicas, y suelen tratar a las mujeres como trofeos, y la verdad que estas chicas eran un gran trofeo, eran todas muy guapas, con mucho arte bailando y trasmitían mucha alegría con la cara, ya que no paraban de reír.
Cuando salí de mi estado de perplejidad admirando esos monumentos, volví la mirada a la barra y vi como empezaba una discusión entre un chico que había llegado hace poco a la barra, y otro tipo del grupito éste, que me daba mala espina. Mis colegas estaban volviendo cuando de repente vi volar un puñetazo de un chico del grupito musculoso que fue a chocar contra la nariz del chico que acababa de llegar.
La Seguridad del local intervino con velocidad sacándolos del local, pero la discusión no terminó en esa actuación, en el paseo continuó el intercambio de golpes voluntarios y con fuerza. La discoteca se quedó vacía en cinco segundos, saliendo todos a ver dicho espectáculo, que parecía que les divertía. Yo por el contrario no me emociono al ver como dos individuos se hacen daño. Me quedé tranquilo en mi columna, viendo como mis colegas también salían a la calle a ver como acababa tan emocionante actuación.
La barra no se había quedado vacía, había gente pidiendo, y gente conversando tranquilamente. Al final de la barra encontré a una chica muy guapa sentada apoyada sobre su brazo con cara de cansancio. Era una de las chicas que iba con el grupo musculoso. ¿Por qué no había salido a preocuparse por sus amigos? La intriga y la atracción que me produjo su cara tan dulce, me impulsaron a acercarme a ella a preguntarle.
- Hola. ¿Por que no has salido a ver que ocurría con tus amigos?
- ¡¡Estoy harta de que siempre que salimos a divertirnos, mi novio y sus amigos tengan que liarla!!.- me respondió un poco mal humorada.
- Te comprendo, a mi tampoco me gustan nada las peleas, lo veo de animales solucionar las cosas con golpes y sobretodo fastidiar la fiesta a los colegas que van contigo, a tu adversario y a ti mismo.
- La verdad que sí, pero parece que tengan que demostrar su masculinidad a través de la fuerza y siempre van como si fueran los reyes de la calle.- Me siguió comentando.
- ¿Pero que ha pasado?.- le pregunté yo.
Sin ser consciente, había conseguido romper el hielo con una chica que me atraía, estaba ahí hablando con ella y no estaba nada nervioso, no me temblaba la voz, me sentía super cómodo, a pesar de que la conversación no era muy agradable, pero ella con su dulce voz la hacía entretenida, además de que ninguna de sus palabras quedaba sin significado.
- Pues que se ha acercado un pavo a pedir a la barra, y mi novio al girarse se tropezó con él, con lo que acabó derramándole medio cubata. Mi novio no podía ser de otra forma, que reaccionó de forma violenta exigiéndole que le invitará a otro cubata, el chico se negó diciendo que es que no tenia ni un chavo, y mi novio le soltó una ostia.- Me narró ella ya más tranquila.
- Pues la verdad, si que es tonto el motivo. Yo creo que como tú decías no podía dejarse humillar y claro ha reaccionado de esa forma. Bueno creo que va a ser mejor que me vaya, no vaya a ser que tu novio me vea y también quiera desahogarse conmigo.- Le respondí.
Mientras terminaba la última frase pensaba, "madre mía, que cotilla y cobarde he parecido", al dar el primer paso alejándome de ella, me volví y le dije.
- ¿Qué tal si te vienes a bailar conmigo a continuar con la fiesta? Mis amigos también han salido fuera.- Ella aceptó con una sonrisa, y nos fuimos al centro de la pista.
¡¡Madre mía!! No sabía si era correcto o no lo que estaba haciendo, si me estaba metiendo en un lío enorme, o que. Pero realmente estaba disfrutando con el movimiento de aquella rubia que medía aproximadamente uno sesenta, y tenia un cuerpazo muy bien formado (seguro que en un análisis de sangre le salía 0 grasas en el cuerpo). Sonó una canción de reggaeton, y ella sin cortarse un pelo se arrimó a mi con total confianza y empezamos a movernos al ritmo de la canción, mientras yo situaba mi pierna derecha, entre sus dos piernas, contoneando nuestros cuerpos haciendo movimientos circulares, todos ellos muy sensuales. Al acabar la canción se acercó y me gritó al oçido intentando que la oyese.
- ¡Hey! no bailas mal, eh!.
Le respondí con una sonrisa, y le dije, -Hago lo que puedo, pero la verdad que comparado a ti parezco un muñeco de madera.- Sonrió y continuamos bailando.
Estuvimos dos o tres canciones más bailando y vi como mis colegas volvían a entrar en el local. Al verme bailando con tal hermosura, me guiñaron el ojo y se quedaron a un lado sin acercarse mucho, pero siempre controlando. Yo continué bailando con ella, me sentía súper cómodo y como no iba a intentar nada, porque ella estaba emparejada me sentía más tranquilo. Normalmente estaría sudando y nerviosísimo pensando en qué decir, qué hacer, para intentar conquistarla. Estaba disfrutando de aquella situación, cuando por un momento pensé en su novio.
- ¿No te preocupa tu novio? hace mucho que salieron a la calle.- Me interesé susurrándole al oído.
Creo que sintió cosquillas al hablarle tan cerca de su oído, porque noté un escalofrío en su gesto, y me respondió. - No, lo normal es que por liarla no le vuelvan a dejar entrar en el local y se hayan ido a otro sitio donde puedan liarla.
- Si quieres, puedes ir con ellos, no te preocupes por mi.- Le sugerí, deseando que negará esa opción. Me contestó con un leve movimiento de la cabeza dándome una respuesta negativa, alegrándome la noche. En ese momento ella se dio la vuelta dándome la espalda, y se acercó rítmica a mi hasta que su culo encontró un impedimento en su camino, no era otra cosa que mi cuerpo excitado. Al notarlo ella comenzó a moverse de un lado al otro, provocando una situación muy excitante, por lo menos para mí.
Llevaba ya dos horas aproximadamente bailando con ella, y la sentía como una amiga ya normal. Así que me atreví a sugerirle si salíamos a la calle. Ella no lo dudó un instante, y salimos a dar un paseo.
Me contó que era de Madrid, que había venido con los colegas a Benidorm de fiesta esa Semana Santa y que la verdad que le había gustado mucho el sitio, que la playa le encantaba, el solecito... Yo como de costumbre, enseguida la interrumpí y le animé a dar un paseo a la orilla del mar, argumentándole que por la noche eso era muy relajante; escuchar como las olas del mar nos visitaban y se iban de nuestra costa.
Nos recorrimos la playa entera, algo que hice por primera vez, porque nunca había tenido la oportunidad de estar en esa playa tan grande. Cuando llegamos al final, ambos decidimos descansar recostándonos en la arena, mirando al cielo. El cielo estaba repleto de estrellas, provocando que aquella situación fuera aun más brillante, mientras las olas seguían haciendo ese sonido tan relajante. Cuando le dije.
- Hace una noche preciosa.
- La verdad que sí, y más si se disfruta con una persona tan especial como tú.
Me dejó anodado esa respuesta, estuve en silencio pensando que decir. Cuando por fin encontré la frase perfecta para dicha situación, e intentar hacerla volar a través de mis labios, noté como otros labios me los sellaban.
Empezó a besarme, a lo que yo respondí con un poco de indecisión. Me estaba besando una chica impresionante, que realmente me atraía y me apetecía besar, pero en ningún momento soñé con la posibilidad de que eso pudiera suceder. Cuando me di cuenta, que no estaba durmiendo, que era real, le respondí de forma apasionada.
Después de un rato besándonos, ella se levantó ágilmente, cogió un puñado de arena y me lo tiró al cuerpo, y se fue corriendo al interior del mar. Confuso, me levanté y me di cuenta que ella en el agua había tirado su pantalón a la orilla del mar, y estaba moviendo por los aires su camiseta de tirantes. Lo pensé dos segundos, y me tiré a la "piscina" me despujé de mi vestimenta y entré corriendo al agua.
Estuvimos en el agua jugando, apoyándose ella en mi espalda intentando hacerme ahogadillas, pero no podía, yo me echaba hacia atrás y acababa ella perdiendo. Estuvimos mucho rato jugando, haciéndonos caricias, besándonos, y cosas muy cariñosas, que hacía tiempo que no había echo en mucho tiempo, y que me hacían sentir emociones y sensaciones muy gratificantes.
Salimos del agua cuando vimos los primeros rayos del sol asomarse por el horizonte, me había olvidado de la hora, de mis colegas, de su novio, estaba disfrutando tanto de ese momento que no me di cuenta que el mundo seguía dando vueltas.
Nos sentamos en la arena, a ver como amanecía, cuando al ver el móvil me di cuenta que tenía 10 llamadas pérdidas, y un mensaje de texto que me informaba que mis amigos habían vuelto a calpe. Ella también miró su móvil, pero no me dijo nada.
Eran las 7 y media cuando nos vestimos, y le dije que fuéramos a desayunar antes de ir a casa. Ella accedió muy amablemente, y nos fuimos a una cafetería que había en la playa donde habíamos pasado toda la noche. Nos sentamos en la terraza, y enseguida vino un camarero, al que le pedimos un Cola Cao, un zumo de naranja, y unas tostadas para comer.
Estábamos allí sentados mirándonos a los ojos, recordando todo lo que había pasado esa noche. Quien me iba a decir,¿qué esa noche iba a ser tan emocionante y sobre todo tan especial? Como una chica que nunca había visto me iba a dar esa alegría que necesitaba y pensaba ya enterrada bajo kilos de sufrimiento. Mientras pensaba estas cosas, escuché un sonido que escapó de su boca.
- Gracias por hacerme pasar estos momentos, va a ser un viaje que jamás olvidaré.
De nuevo había conseguido dejarme sin palabras, ¿cómo una persona tan dulce podía estar con un chico que su respuesta más inteligente es un puñetazo?
Fui a responder diciéndole todo lo que me había conseguido transmitir, que era mucho más de lo que mis palabras podrían describir. Y sonó en la radio.
-"¡Última hora!, En Benidorm en una conocida discoteca de la localidad, se produjo una discusión entre unos jóvenes de entre 20 y 23 años, que acabó con la vida de uno de ellos, con 6 heridos graves y 4 con heridas leves. Sabemos que seis de los jóvenes causantes de dicha trifulca eran de Madrid que habían venido a Benidorm de vacaciones y que uno de ellos por desgracia es el fallecido."
Al oír eso mi compañera se quedó pálida, una lágrima nació en esos ojos azules y viajó por toda su mejilla hasta morir en su boca, fue la primera de muchas que siguieron su camino. Mi cara no era muy diferente de la suya, y cuando me acerqué a animarla, ella se levantó de la silla con un movimiento brusco, y se fue corriendo. Yo me levanté de la mesa, pero pensé que era mejor dejarla ir.
Ciertamente había sido un día que hasta hoy no he podido olvidar. Fue todo como un sueño, pero por desgracia no lo fue, porque si lo hubiera sido aquel chico no hubiera fallecido, y yo no hubiera conocido a una chica que apareció un día en mi vida, y ese mismo también desapareció.
domingo, 1 de marzo de 2009
Todo es posible
Año 2004, empezaba el último año del instituto, yo tenía 17 años y comenzaba el curso más duro hasta el momento.
Las clases no comenzaron como todos los años, si es cierto que era el mismo grupo de compañeros que el año anterior, pero los profesores que aunque también eran los mismos, no actuaban de la misma manera. Comenzaron a exigirnos muchas cosas, a infravalorarnos, para ellos comenzaba una montaña muy empinada, que no todos ibamos a subir, sólo los mas fuertes llegarían, los más listos.
Asignaturas que ya conociamos como Lengua, Valenciano, Geofrafia, Historia, Economia... Todo empezaba con la misma materia que ya habiamos estudiado en otros cursos, pero siempre con un plus. En eso consigue el aprendizaje, recordar lo ya aprendido y mejorar esos conocimientos. Hasta ahora como todos los cursos, siempre recordando y añadiendo conceptos.
¿Entonces por qué este es el más difícil?
Observaba como habia gente con una asignatura, con dos asignatura, gente dos años mayor que yo, gente que estaba desanimada, gente que veía imposible aprobar el curso.
¿Donde me habia metio? si ya sabían que no ibamos a llegar a la cuspide de la montaña ¿por qué nos obligan a subir?
Pero como soy un chico luchador, mi objetivo era llegar a lo más alto, así que el primer día en el que me dijeron que no iba a llegar fue cuando empece a pedalear.
La primera alegría llego con el primer exámen aprobado, no era un simple aprobado, era una nota alta en Matematicas, una asignatura de las que la gente más temía. Eso me dio ánimo a pensar que valía la pena pedalear, sufrir, pasar noches estudiando durmiendo únicamente 4 horas, no ver a la persona que quieres.
Pero llego el primer pinchazo, la primera piedra del camino. Una asignatura que alfinal del trimestre no estaba aprobada. Sonaban muy de cerca los cantos de los profesores, que no todos iban a llegar.
Noche si y siguiente también, soñaba con estar en clase, me entregaban el exámen lo veía y no sabía que me preguntaban, y a los 5 minutos el profesor ya estaba pidiendo el exámen, es decir, no me había dado cuenta ni a poner el nombre.
Daba comienzo lo más duro de este viaje, que no es el viaje, sino mi estado anímico. No estaba cansado de pedalear, mi cansancio era la falta de fe, por desgracia estaba empezando a creer en que yo no era capaz.
Llegaron los exámenes del segundo trimestre, y el miedo se basaba en esa asignatura que habia caído en el primer trimestre. Todos mis sentidos se centraron en esa y se aprobó! las esperanzas renacian, el profesor valoraba la evolución, y volvía a creer en mi. Volvía a aspirar a todo, las pedaladas iban solas porque volvía a creer en mi, parecia que iba en la cabeza de la carrera, aunque realmente no era asi, todos ibamos igual, pero yo me veía como con grandes posibilidades.
Pero de un pedrazo volvieron a bajarme del cielo, una asignatura que no me esperaba, cayó. La profesora volvía a situarme en lo más bajo de la montaña. Volvía a pensar que lo estaba dando todo y que no conseguía llegar al nivel exigido.
Los dias pasaban, cada vez se acercaba más el final, la hora de decir adios a 2º porque estaba aprobado, pero no conseguia el nivel necesario, siempre flojeaba por algun lado.
Una noche que no podía dormir se me pasó por la cabeza tirar la toalla, buscarme la vida trabajando, porque estaba harto de tanto estudiar, de no relacionarme con nadie, y ver que siempre pedían un poco más, que no era suficiente.
No me gusta estudiar, no se de que me sirve saber ciertas cosas, nose si realmente apruebo a donde voy a ir, a donde quiero llegar.
Eran ya las 5 de la madrugada, y seguía sufriendo mentalmente, pero de repente empecé a escucharme, y a darme pena, y decir pero estas subnormal? Eres cojo?!? Eres manco?!? Te falta media hora de microondas, acaso?!?. Y comenzo mi autodiscusión, diciendo que si quería algo nadie me lo iba a regalar, y que yo podía llegar donde me propusiera, porque si ya dejaba de luchar, en la vida no iba a llegar a ningun lado, porque la vida es una continua lucha, no te regalan nada, y eres tu quien debe de confiar en ti mismo y demostrar el resto que tu eres el mejor.
A partir de ese día comenzó mi sprint hacía la meta, comencé a subir no a volar a correr, a estudiar como nunca, todo esfuerzo se podia superar, una hora, dos, no me daba cuenta, no pensaba que no comia, que no dormia, solo veía que tenía que sacar todo, porque no me iba a quedar tirao en el camino.
Y alfinal lo logré!!! Aprové todo, encima tenía una nota media de 7'4, y ahora tocaba prepararse el selectivo. Pero no me daba miedo, porque había aprendido que lo puedo conseguir todo lo que quiera. No existe nada imposible, ni nada que yo no pueda alcanzar.
El mundo no lo construyen los demás lo construimos todos, asi que todos somos los que debemos de luchar y jamás tirar la toalla, nadie es mejor que nadie, ni peor, pero si distintos, lo que alguien consigue yo lo puedo conseguir igual, de distinta forma, pero todo es alcanzable. La única barrera que existen son las que nos creamos nosotros, son nuestras inseguridades, confia en ti, y todo el mundo confiara en ti.
lunes, 26 de enero de 2009
Levantarse?
La tan temprana edad que lleva consigo la inocencia provocó que todo pareciera dulce, que incluso dos piedras eran suficientes para pasar un día.
Pero a medida que pasaba el tiempo, se iba borrando esa cortina rosa que iluminaba la habitación y que hacía que cada día fuera un motivo por el que despertar. Cuando esta cayó, se fijó que hacía demasiado calor, que hacía demasiado frío, incluso que no había nada detrás de esa ventana.
Pero cuando alguien no pierde la esperanza, siempre se ven colores en una pared blanca, peces preciosos en un mar sin agua, un collar de piedras punzantes capaz de hacernos disfrutar.
Un día mientras la alegría y la diversión de los juegos surgían, flotaban las risas, la soledad no se conocía; se encendió la luz. Y lo único que había era una cueva con el techo muy bajito, no tenía apenas profundidad, no existian risas, eran yantos, eran esqueletos que luchaban en una guerra sin sangre, pero con el único objetivo de sobrevivir.
Los esqueletos con el tiempo se desintegraron no ganó nadie y nadie sobrevivió.
De nuevo las flores florecían, los rayos de sol animaban a bailar, cantar y saltar a todos los animales. Todo esto ya se había vivido, se había disfrutado. Algo que antes no se había visto fue un pajarito muy bonito y dulce, que enseguida nos embeloso con su hermosura y simpatía. Comenzó un viaje, por muchos países desconocidos, por muchas sensaciones indescriptibles, estabamos volando en un sueño entre nubes de golosina, hasta que un día se despertó.
El pájaro dejó de volar, empezó un veloz descenso a tierra que le hizo a travesar la tierra, esconderse bajo una costra, sin fuerzas de volver a salir, sin ganas de asomar la cabeza. Sin ganas de ver nada más.
Poco a poco bajo esas cuatro pequeñas paredes que comenzaron la historia, salió un brazo de debajo la tierra, los esqueletos resurgía del interior de la tierra denuevo, volvía a abrir los ojos, pero siempre sospechando y desconfiando.
Pero ya dejó de mirar por la ventana, de vivir ilusiones y fantasias, fortificando esas cuatro paredes, sin dejar que se vieran oasis en un desierto sin agua.
Las cuatro paredes se hicieron en lo más grande que jamás se había visto, iluminaban las noches oscuras, cantaban afónicas melodias que deleteiban cada despertar. Cuando volvía a abrir los ojos, con protección para ver lo que realmente existe. Las paredes eran el fortín de la esperanza.
Las paredes terminaron por caer, por aplastar todo lo que había construido, y matando la única fuerza que hacía que el mundo se moviera y lo único que hacía viva mi historia.