lunes, 7 de abril de 2014

La última semana empieza hoy Lunes.

Cree este blog para poder desahogarme cuando me sentía atrapado, superado por las circunstancias o como via de escape a mis emociones. Voy a intentar durante estos últimos 10 días que me quedan aquí en Bristol, desatar el nudo de emociones que tengo en mi estomago. Vine a Bristol a estudiar inglés, a mejorar mi speaking, mi listening y me voy bastante satisfecho con lo logrado, empecé en low intermediate, y he acabado en upper intermediate, una evolución notable. Aunque como siempre he comentado los niveles aveces no se corresponden con el nivel de cada persona, yo creo que si mejoré. Mi segundo objetivo aquí en Bristol era ampliar mercado, buscar promocionar mi negocio y lograr algún nuevo cliente. De primera impresión, creo que mi resultado es negativo pero nunca se sabe si de tanta gente que he conocido alguno en un futuro decide venir con su familia a la playa, realmente esta vida da muchas vueltas y todos son contactos que pueden abrirte puertas en el futuro. Por lo que ingresos directos no he logrado, pero tal vez si he logrado captar nuevas ideas y ampliar mi visión empresarial para poder mejorar ahora que vuelvo a la guerra. Dejando de lado los objetivos, y el motivo del viaje. Realmente os preguntaréis como fue la experiencia! Vivir en el extranjero. Como todo en la vida esta lleno de altibajos. Pero siempre hay que buscar el lado positivo a cada experiencia que no enseña algo nuevo y seguir disfrutando la vida. Hasta el mismo día que llegué no sabía donde iba a dormir, realmente estaba muy preocupado. El amigo-cliente de varios años se comprometió en buscarme alojamiento, que no me preocupara de nada. Empezando por esos nervios, de no saber donde dormir, donde ir, donde vivir, como desenvolverte, costumbres... Primeros días de clase, nuevos compañeros, presión de no tener el nivel, de no entender nada. Porque aunque no lo crean, todos los estudiantes la primera semana no entendemos nada en las clases. Si si tendrás mucho nivel, pero al llegar en clase, hasta que encuentras tu hueco y consigues seguir el ritmo de la clase te sientes totalmente perdido. Luego va apareciendo el lado bueno de la experiencia, que es la convivencia de la gente. Somos muchos jóvenes en la misma situación, a muchos kilometros de casa, sólos sin nuestra gente, con un idioma que no es el nuestro en la indecisión de no saber donde mirar adelante, y constantemente mirando hacía atrás apenados sabiendo lo que hemos dejado atrás. Pero lo logramos, conseguir olvidar nuestro hogar y desarrollar nuestra nueva vida aquí. Haces nuevas amistades, pruebas nuevas comidas, aprendes a sufrir el tiempo. Y los días pasan y poco a poco no quieres volver a casa. Porque estás vacaciones son inmejorables, cada día es una nueva alegría, tenemos la suerte de vivir en Bristol una ciudad con mucho ocío donde poder elegir cada día hacer algo nuevo. La gente puede pensar es mucho dinero, es muy caro. Pero el dinero está para eso, para disfrutarlo. Nunca sabemos donde acabermos mañana, así que aprovéchalo hoy y mañana ya veremos. He viajado mucho durante este viaje, Suiza, Londrés, Gales, Escocia... He intentado hacer todas las actividades posibles, karaoke, bailar salsa, intercambio de lenguaje, teatro, ayudar en una tienda de caridad, escuchar a los chicos del greenpeace de la calle, ir a conciertos en vivo de música. Es una locura como se ama la música en esta ciudad, como en cada rincón se huele. Pero todo tiene un principio y un final. Es triste, pero así es la vida. Nacemos y morimos, empezamos un noviazgo y termina, cocinamos un plato delicioso y luego fregamos el plato. Nada es interminable aunque una buena amiga me abrió los ojos diciéndome que los recuerdos siempre permanecerán. Me siento muy orgulloso de todo lo que he vivido, de todas las decisiones que he tomado, de toda la gente que he conocido, de todas las alegrías sufridas y todas las decepciones vividas. Cada lagrima derramada durante este viaje, es porque he logrado sentir muchas emociones que si no hubiera estado aquí jamás hubiera sentido. Esas emociones olvidadas, o quizás emociones que nunca antes sentí, me las llevo conmigo porque a pesar de no ser las deseadas, son también hermosas.

1 comentario:

  1. Es lo mejor de los "viajes de convivencia" que digo yo, no esos en los que vas dos días o una semana y vuelves. Son esos de un mes, dos, tres o más, donde realmente te empapas de la cultura y del contacto con la gente del lugar, donde convives con las personas. Que esto no le resta importancia a los viajes relámpago, pero los largos te impregnan de recuerdos mucho más "profundos". Me alegra leer tu experiencia :D

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